martes, 22 de diciembre de 2015

CUENTA REGRESIVA Y VA DE NUEVO



Y bueno..., ya se acaba el año 2015. Puedo decir que he podido resolver algunos acertijos propios, muy importante. Además he arreglado y sobretodo cerrado algunos ciclos que aún estaban entreabiertos, lo cual además de ser muy satisfactorio también es una excelente prescripción para despojarse de ciertas contracturas musculares, gran alivio. Ahora casi puedo volar gracias a los pesos que he soltado.  Pero sobretodo he aprendido a ser feliz, me prometí estos últimos meses relajarme, tomar ciertas situaciones con menos prejuicios, abriéndome más a las nuevas experiencias.  Por supuesto aún no dejo de analizar y pensar de más algunas cosas pero creo que los próximos dos meses del 2016 podré manejar esto mejor. Hay algo que haré que siento dará un gran cambio en mi vida, al menos en mi mente, y si cambias tu mente, todo lo ves diferente.  Todo es un proceso, no puedo ser tan inocente en pensar que en dos meses daré un vuelco de 180 grados, pero ya he empezado y esto será otro paso.  
Tengo mucho entusiasmo por el próximo año y las nuevas experiencias que me esperan. Creo fervientemente en Dios y en que si quieres y tienes fe de que lo bueno vendrá a ti, eso es exactamente lo que pasará, y en eso no soy inocente, tengo la seguridad de que será así.

Feliz Navidad y un bendecido 2016!

miércoles, 9 de diciembre de 2015

EL CUIDADO DEL RECIEN NACIDO


La llegada de un recién nacido a la casa está llena de muchas interrogantes, además de la emoción y el estrés sobretodo si es el primer bebé.
Desde antes del nacimiento de su bebé la mamá puede informarse de qué puede esperar y como prepararse en diferentes circunstancias.  Por supuesto, más fácil decirlo que hacerlo, pero si la mamá recibe el apoyo de todos los que la rodean, como su esposo, padres, hermanos,  los doctores, ella podrá resolver cualquier situación con más facilidad y sobretodo tranquilidad.
Algo que nunca deben olvidar es que el recién nacido siente todo lo que sucede alrededor, si en la casa hay armonía, el bebé se sentirá a salvo y seguro, por el contrario, si existen discusiones, tensión, caos, tengan por seguro que ese bebé crecerá irritable, nervioso, y hasta más propenso a enfermarse. Es por eso que se le pide a la madre que cuando le está dando el pecho, debe encontrarse si es posible, sola, en un sitio cómodo, con buena temperatura, una luz tenue, en silencio, o con música suave. Ese momento que comparte con su bebé es sumamente íntimo, y afianza la conexión madre-hijo, algo que el bebé necesita en esta etapa de su vida. Si el esposo está con ella durante la lactancia, debe ser alguien que le brinde confort, paz, y por ende eso se transmitirá a su bebé. 
Los bebés también sienten calor. El hecho de ser recién nacido no significa que hay que tenerlo con dos colchas, gorro, medias, guantes todo el tiempo, así haya un día soleado o la temperatura esté por los 30 grados. Ellos pueden aumentar mucho su temperatura si la que está a su alrededor es alta, por lo que deben utilizar prendas acordes a la misma, así como la mamá. Si la mamá tiene calor y sólo utiliza una camiseta y un short, el bebé también lo tendrá por lo que el bebé puede estar con camiseta y short, más una prenda como medias por ejemplo. Cabe indicar que si siente a su bebé caliente y está con mucha ropa, debe quitarle las prendas y en unos 15 minutos tomarle la temperatura con un termómetro rectal, así sabrá cuál es la real.  La excepción a estos casos es el prematuro que requiere en ocasiones estar en una incubadora para mantenerlos en un ambiente térmico neutral, por unas horas o días dependiendo de cada caso. 
El baño del bebé debe ser en una pequeña tina (asegurarse que esté limpia), teniendo todo lo necesario a la mano como jabón neutro, esponja, ya que nunca hay que dejarlo solo. El agua debe estar hervida, a una temperatura que sea agradable, se la puede sentir con el codo o la parte interior de la muñeca, si tiene termómetro de baño este debe marcar de 34 a 37 grados centígrados. Antes de introducirlo al agua, limpiar siempre la zona del pañal. Se sostiene al bebé con el brazo izquierdo para los diestros, y derecho para los zurdos, o como sea más cómodo para los papás, con la cabeza descansando sobre la cara interna del codo, y sus glúteos sobre la mano. Así se empieza a lavar la cabeza con el jabón o el shampoo para bebé y la cara. Posteriormente se coloca la cabeza del bebé sobre la muñeca para que ahí descanse y colocando los dedos debajo de la axila, y así se continúa lavando todo el cuerpo en especial los pliegues, terminando con los genitales. Cabe indicar que si aún tiene su cordón umbilical, esos días el baño puede ser sólo con esponja, sin meterlo al agua, hasta que el cordón caiga ya que hay que evitar que éste se moje.  No olvidar que hay que cantarle, hablarle, sonreírle, para que este proceso sea agradable para ambos.
Hay muchos sonidos y movimiento que hace el bebé que puede resultar preocupante para los papás y ser absolutamente normales. Esos movimiento son reflejos que van desapareciendo conforme el bebé va creciendo.
Los padres recibirán muchas recomendaciones, e incluso críticas de las personas que los rodean. La mayoría no son malintencionadas, pero les puede causar angustia, es por eso que les recomiendo que se refugien en su médico de confianza. No tomen decisiones médicas de las que no están seguros hasta que hablen con su pediatra. No tengan temor de hacer preguntas, y comentar todas sus dudas, sean abiertos a recibir esos consejos que los guiará a cuidar mejor de su bebé, ayudarse el uno al otro y por ende brindarles un gran alivio.
Un abrazo grande!


jueves, 15 de octubre de 2015

GROW BEAUTIFUL



Be present with fear. Be present with joy. Be present with ecstasy. Be present with shame. Allow those things to go through your body and be real to you. Don't stuff everything down so you can keep pretending.

Do this everyday and don't forget to DANCE.

R.W.



jueves, 8 de octubre de 2015

UNA HISTORIA

Ella se encontraba estudiando y resolviendo una tarea, cuando recibió esa llamada que jamás pensaría que llegaría.  Aquella voz inmediatamente le recordó ese verano en la que el amor y todo en general era posible, pero que al tocar tierra se desvaneció.  Pero no era esa persona que invocó primero su memoria, ella sabía que no, pues aún eran amigos, y cada uno siguió su camino, bien conocido por ambos y bien lejano también.  Esa voz era realmente de otro recuerdo, un recuerdo que le decía que llegaría mañana, después de las 8pm, cuando ella ya haya terminado de cenar, pues aún recordaba sus hábitos alimenticios.  Ella no sabía que decir, no podía ser él, pero lo era, y después de una pausa que parecía eternidad para ambos dijo "Miguel?" y él respondió "Hermosa! Me asustaste! Pensé que me habías olvidado, pero te prometí que iría, sé que ha pasado mucho tiempo, y han pasado muchas cosas, pero ya está hecho y pronto estaré allá, ya está hecho."

Ana no podía contener las lágrimas, talvez por eso realizó otra pausa y recordó en esos segundos aquel viaje que realizó a Gran Bretaña.  Ella pensaba viajar con una amiga, por primera vez haría un viaje planeado por ella, cruzando el Atlántico y sería su aventura. Podría significar poca cosa para otra persona que haya viajado frecuentemente, pero para ella era un sueño que al fin sería real.

Un mes antes del viaje su amiga le dijo que no podría acompañarla, había encontrado un nuevo trabajo y no tendría vacaciones sino hasta dentro de un año. Ana no se desanimó, y continuó con sus planes.  Planificó todo un tour, su estadía, sus gastos, todo con mucha organización, así como ella siempre hacía las cosas. Y sin mirar atrás se fue. 

Llegó a Londres un sábado por la noche, la recibió un señor alto, formal, que le habló con ese acento inglés que le aseguraba que ya estaba en otro país, en otro continente, en otra cultura.  En su mano tenía un letrero que decía "Ms. Wallace". Era tan irónico que su apellido era inglés y ella nunca había conocido esas tierras.  Se saludaron de la mano y tomó sus maletas para llevarlas a la cajuela de un Dodge blanco. Ana sonrió al ver que se sentaba del lado derecho para manejar. Llegaron al Strand Palace Hotel, y fue a registrarse en el lobby. Una mujer alta, rubia, sonriente y amable le indicó su habitación. Ana subió, arregló sus cosas, tomó un baño, colocó su cabeza en la almohada y se durmió instantáneamente. 

Los siguientes días realizó tours por la ciudad, desde la Torre de Londres, hasta la catedral de St. Paul y el Palacio de Buckingham. El hotel era su refugio nocturno, donde sus pies, y su mente succionaban energía para continuar descubriendo nuevas experiencias los días posteriores. 

Y fue así como la última noche en Londres, cerca del Big Ben, conoció a una argentina, Lucía, la cual había estado saboreando la ciudad al igual que ella. Y mientras intercambiaban relatos decidieron continuar esa noche en un pub cercano y conocer como es la vida nocturna en Londres. Es así como llegaron a The Porterhouse, un bar que desbordaba de gente, cerveza y música.  Ana se sintió agradecida, esto era lo que necesitaba, una noche de música en vivo donde tomar cerveza inglesa y conocer gente interesante.   Cerca de su mesa, la cual encontraron por casualidad, (pues fue en el preciso instante en que una pareja discutía, y la mujer salió bruscamente hacia la calle, seguida de su confundido y nervioso novio) se encontraban dos hombres. Uno muy serio, de penetrantes ojos verdes que escuchaba a su interlocutor, como si le estuviera contando su fórmula para fabricar  la vacuna del SIDA, tenía el pelo castaño oscuro, un poco alborotado, y ondulado, piel bronceada, nariz recta, labios gruesos, atlético, en general muy atractivo. Su compañero era alto como él, rubio, ojos azules, piel muy blanca, atlético pero más delgado.  Ambos vestían como si hubieran llegado de realizar una maratón, parecían tener entre 35 y 40 años.  Lucía se levantó de la mesa súbitamente y se les acercó, les dijo algo que Ana no pudo escuchar, y se volvió a sentar. Al instante, ambos miraron hacia ellas y se acercaron.  El hombre de los ojos penetrantes saludó a Ana y le dijo, "Hola! Soy Miguel, soy portugués pero crecí en Andalucía, así que eres de Ecuador?" Ana estaba sorprendida, miró a Lucía y sin saber que decir le sonrió, Lucía sonrió también y le dijo algo al oído a Ana que la hizo enmudecer.


TO BE CONTINUED...







viernes, 25 de septiembre de 2015

UN PENSAMIENTO

La ciencia y el arte son parte de la esencia del ser humano, en una descubres, en la otra creas, en una piensas, en la otra sientes, y en ambas vives.

Andrea

martes, 22 de septiembre de 2015

I SHALL NOT LIVE IN VAIN

If I can stop one heart from breaking,
I shall not live in vain,
If I can ease one life the aching, 
Or cool one pain,
Or help one fainting robin
Unto his nest again, 
I shall not live in vain...


Emily Dickinson


viernes, 18 de septiembre de 2015

EL DOLOR DE BARRIGA

Es un síntoma muy común en la consulta pediátrica y uno de los que ocasiona mayor estrés para los padres ya que se quieren asegurar de que no se trate de una enfermedad que requiera de una operación, y lo primero que se les viene a la mente (en la mayoría de casos) es una apendicitis.

En mi experiencia y en los estudios realizados, la apendicitis no es parte de las causas más frecuentes de dolor abdominal, ocupa menos del 2% en niños menores de 2 años y se presenta más en niños mayores de 10 años.  En nuestro medio una de las mayores causas es la transgresión alimentaria. La transgresión alimentaria es lo que conocemos vulgarmente como "empacho" y el empacho se define como una alteración del sistema digestivo causado por una ingesta excesiva de alimentos. Por esta razón es importante que los padres se fijen bien en lo que están comiendo los niños, y no sólo lo que comen sino también lo que beben. Los alimentos que ocasionan el dolor no necesariamente tienen que estar en mal estado, es más, he visto más causas de dolor por ingesta excesiva de un alimento en buen estado que por un alimento dañado. Lo que hay que tener en cuenta es la calidad del alimento (si es nutritivo o no), la cantidad (comerse un mango no es lo mismo que comerse 10) la combinación de alimentos, (no está bien combinar carbohidratos con carbohidratos, carbohidratos con grasas, tener poca variedad en la dieta), y la preparación de las comidas. 

Es comprensible que cuando el niño es mayor, no se puede saber con certeza todo lo que ha comido ya que habrán más actividades fuera de casa, sin presencia de los padres, pero se puede hablar con el niño, con mucha paciencia y comprensión para que haya mayor apertura y poder obtener la información necesaria.

Ahora bien, hay muchas otras causas de dolor, el cual debe ser evaluado por su pediatra de confianza, por lo que además de conocer la dieta, se debe observar qué otros síntomas lo acompañan, cuanto tiempo tiene con ellos, si es posible, localizar en que parte del abdomen se manifiesta, sus características, por ejemplo si es constante, esporádico, leve, moderado o severo, y que tipo de dolor es, esto último sólo en niños mayores, los cuales pueden describirlo como un retortijón o sensación de algo pesado, o un ardor.  Hay que evitar darle medicamentos que puedan enmascarar ese dolor antes de acudir al médico porque será más difícil poder llegar a un diagnóstico. Si este dolor se acompaña de vómitos, diarrea o fiebre, deben hidratar a su niño, principalmente con suero oral, ya que las complicaciones se pueden dar más por deshidratación que por la enfermedad en sí. Debe además evitar darle alimentos que irriten su estómago como frituras, cítricos, gaseosas, etc.

Cabe destacar que hay dolores abdominales que también se presentan en enfermedades que no necesariamente tienen su origen ahí, como por ejemplo la faringitis, otitis, neumonía, migraña, enfermedades sanguíneas, etc.

En resumen, los padres deben tener muy en cuenta lo que ingieren sus hijos (en alimentos sólidos y bebidas), deben conocer como estos alimentos en exceso, o de mala calidad pueden afectar su digestión, ocasionar síntomas que podrían causar dolor, y otros problemas que a largo plazo podrían afectar su salud en general si no se hace algo a tiempo, y saber cuando llamar a su pediatra, con la información necesaria y correcta, evitando automedicarlos para que se pueda llegar a un diagnóstico certero.